92 en liderazgo. 90 en comunicación. 85 en creación de contenido. En la página web personal de Maduka Okoye hay una sección en la que el portero del Udinese se pone notas a sí mismo, como si estuviera rellenando su propia ficha de jugador. Se le puede tomar el pelo o llamar ególatra, pero mientras tanto Maduka se sentó en primera fila en París, junto a Cardi B, durante el desfile de Alta Costura de Jean Paul Gaultier. En un vídeo que ya circula por todo internet, la rapera estadounidense exclama entre risas: «Hace muchísimo calor aquí», mientras Okoye le pasa un abanico.
El mundo de la moda siempre ha bebido del universo de los grandes ídolos deportivos. No es ninguna novedad.
Es fácil hacerlo si te llamas David Beckham o LeBron James. Bastante menos si juegas en el Udinese y compartes vestuario con Rui Modesto y Vakoun Bayo.
También es cierto que tener cerca a Daniele Padelli, otro portero con un aura de sex symbol que perfectamente podría dedicarse al modelaje, quizá haya ayudado a Okoye.
Mucho más que un portero
«Maduka Okoye es más que un portero, es una marca, una personalidad, un referente.»
Así se presenta él mismo en la sección About de su página web. Unas líneas más abajo aparece su lema, reza, sueña en grande, trabaja duro, seguido de una lista de colaboraciones: perfumes, cuidado dental, suplementos alimenticios. Todo escrito con el mismo tono seguro de sí mismo, casi corporativo. Es una operación de marca que comenzó años antes de que las redes sociales decidieran fijarse en él. Okoye no fue vestido por una firma que lo eligió como imagen. Se construyó a sí mismo utilizando las herramientas de un profesional del marketing, mucho antes de que alguien se lo pidiera. Si no fuera futbolista, o no desempeñara un trabajo que le concede cierta notoriedad, probablemente estaría entre las Top Voices de LinkedIn.
Seducir al mundo, nivel de dificultad: Okoye
Seducir al mundo siempre es un poco más fácil cuando mides casi dos metros y tienes un físico esculpido.
La dificultad está en las noticias que acompañaban el nombre de Okoye hasta hace apenas unos meses. Nada de superestrellas ni desfiles parisinos, sino una suspensión de dos meses por una tarjeta amarilla sospechosa bajo la sombra de las apuestas deportivas y una relación sentimental turbulenta.
Pasar de eso a convertirse en noticia por un supuesto coqueteo con Cardi B durante el desfile de Jean Paul Gaultier, incluyendo el título de «el jugador más sexy del Mundial», pese a no haber disputado jamás un solo partido en una Copa del Mundo, tiene mérito.
Maduka Okoye, chapeau.